Mi voluntariado en la EBDV
Este mes estamos viviendo algo diferente en mi voluntariado, porque estamos en la Escuela Bíblica de Verano (EBDV). Es un tiempo muy bonito donde los niños reciben sus clases en sus aulas y aprenden más de Dios. Nosotros pasamos por cada salón entregando sus refrigerios. Puede parecer algo pequeño, pero para mí es una manera de servir con cariño. Me gusta ver sus caritas, saludarlos y darles su refrigerio con alegría. Después de sus clases, bajan a jugar por grupos: párvulos, principiantes y primarios. Hacen sus barras, animan a sus equipos y participan con mucho entusiasmo. También se premia a los niños que llegan temprano a la Escuela Dominical, y eso los motiva bastante. Para mí servir es una forma de vivir mi fe. Aunque mi tarea sea sencilla, la hago con amor, porque sé que todo lo que se hace para l@s niñ@s y para Dios vale la pena.